LA VOLUNTAD DE DIOS

DEVOCIONAL

LA VOLUNTAD DE DIOS

Los 2 hijos

Julio 23 de 2023

Pero   que piensan de lo siguiente ?  Un hombre con dos hijos le dijo al mayor : "hijo, ve a trabajar al viñedo hoy ' .  El hijo le respondió : " no , no iré " , pero más tarde cambio de idea y fue  entonces el padre le dijo al otro hijo :' ve tu ". Y el le dijo : " si ,señor , iré " ., Pero no fue . Cuál de los dos obedeció al padre ?   Ellos contestaron - el primero

Luego Jesús explico el significado les digo la verdad los corruptos cobradores de impuestos y las prostitutas entrarán en el reino de Dios antes que ustedes pues Juan el bautista vino y les mostró a ustedes la manera correcta de vivir pero ustedes no le creyeron mientras  que los cobradores de impuestos  y las prostitutas si le creyeron . Aún viendo lo que ocurría , ustedes se negaron a creerle y arrepentirse de sus pecados

En la parábola de los dos hijos, Jesús reprende a los jefes de los sacerdotes y a los ancianos por no haber hecho la voluntad del Padre; específicamente, "no se arrepintieron ni creyeron" (Mateo 21:32). En lo más básico, la voluntad de Dios es arrepentirse de nuestro pecado y confiar en Cristo. Si no hemos dado ese primer paso, entonces aún no hemos aceptado la voluntad de Dios.

Una vez que recibimos a Cristo por fe, somos hechos hijos de Dios (Juan 1:12), y Él desea guiarnos en Su camino (Salmo 143:10). Dios no está tratando de ocultarnos Su voluntad; Él quiere revelarla. De hecho, Él ya nos ha dado muchas, muchas direcciones en Su Palabra. Debemos "dar gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios" (1 Tesalonicenses 5:18). Debemos hacer buenas obras (1 Pedro 2:15). Y "pues la voluntad de Dios es vuestra santificación; que os apartéis de fornicación" (1 Tesalonicenses 4:3).

A menudo, queremos que Dios nos dé detalles específicos: dónde trabajar, dónde vivir, con quién casarnos, qué auto comprar, etc. Dios nos permite tomar decisiones, y si nos sometemos a Él, Él tiene maneras de prevenir decisiones equivocadas (ver Hechos 16:6-7).

Cuanto mejor conocemos a una persona, más nos familiarizamos con sus deseos. Por ejemplo, un niño puede ver una pelota que rebotó al otro lado de la calle, pero no corre tras ella porque sabe que "mi papá no querría que hiciera eso". No tiene que pedirle consejo a su padre sobre cada situación en particular; él sabe lo que diría su papá porque lo conoce. Lo mismo es cierto en nuestra relación con Dios. Mientras caminamos con el Señor, obedeciendo Su Palabra y confiando en Su Espíritu, nos damos cuenta que tenemos la mente de Cristo (1 Corintios 2:16). Lo conocemos, y eso nos ayuda a conocer Su voluntad.

La justicia del perfecto enderezará su camino; mas el impío por su impiedad caerá" (Proverbios 11:5). Si usted está caminando cerca del Señor, y deseando de verdad Su voluntad para su vida – Dios va a colocar Sus propios deseos en su corazón. La clave es desear la voluntad de Dios, no la suya propia. "Deléitate asimismo en Jehová, y él te concederá las peticiones de tu corazón" (Salmos 37:4)

La justicia del perfecto enderezará su camino; mas el impío por su impiedad caerá" (Proverbios 11:5). Si usted está caminando cerca del Señor, y deseando de verdad Su voluntad para su vida – Dios va a colocar Sus propios deseos en su corazón. La clave es desear la voluntad de Dios, no la suya propia. "Deléitate asimismo en Jehová, y él te concederá las peticiones de tu corazón" (Salmos 37:4) Hermano Richrad Hernandez