Dios nuestra prioridad

Dios nuestra prioridad

SIGUEME

Firma. ¡ JESUS !

Cuando jesús nos pide que le sigamos,no esta sugeriendo que el es una de las muchas cosas a las que hay que prestarle atención.El esta diciendo que espera ser nuestra Prioridad. Hay muchas cosas buenas en las que podemos centrar nuestra atención en la vida: la familia, los amigos, el trabajo y los pasatiempos. Está bien enfocarse en estas cosas, excepto cuando les prestamos más atención que a Jesús. «[Jesús] Y a otro le dijo: "Sígueme"» (Lucas 9:59). Cuando Jesús llama a las personas a que lo sigan, no está sugiriendo que Él es una de las muchas cosas buenas en este mundo a las que nosotros deberíamos prestarle atención. Él espera ser nuestra prioridad. ¿Por qué?

-Porque sólo Jesús nos mantiene a salvo por la eternidad. -Porque la familia, los amigos, los trabajos y los pasatiempos son regalos de Él. -Porque cuando nos damos cuenta de lo desatentos que hemos sido ante su Palabra y su voluntad, Jesús siempre nos trata con su gracia. -Porque cuando miramos la cruz de Jesús, vemos que su mayor prioridad siempre será amarnos. -Sigue a Jesús sin importar el costo

Algunas personas viven en lo que se llama «casas diminutas». Algunas son apenas más grandes que el cobertizo de un patio trasero. Aunque el espacio habitable es reducido, esas casas están hábilmente construidas para incluir casi cualquier cosa que sus residentes pudieran encontrar en una casa más grande. Se han convertido en el hogar elegido de muchas personas a las que les gusta vivir con menos en comparación con sus vecinos.

Pero cualquier persona que viva en una casa diminuta tiene más propiedades que Jesús cuando estaba buscando discípulos. «Alguien le dijo: [a Jesús]: "Señor, yo te seguiré adondequiera que vayas". Jesús le dijo: "Las zorras tienen guaridas, y las aves de los cielos tienen nidos, pero el Hijo del Hombre no tiene dónde recostar su cabeza"» (Lucas 9:57,58). Jesús realmente estaba haciéndole una pregunta al hombre: «¿Estarías dispuesto a seguirme incluso si eso significa perder todas tus posesiones terrenales, incluyendo tu casa?».

Hoy en día muchos cristianos se ven obligados a responder a esa pregunta. Y hay muchos que eligen perder sus casas en lugar de abandonar a Jesús. ¿Por qué? Porque en la palabra de Dios han encontrado una cruz en la que Jesús muestra claramente su determinación de amarnos y perdonarnos, sin importar el costo. -Sigue a un líder que valga la pena

¿Le gustaría que un cirujano lo operara a medias? ¿Le gustaría que una abogada lo representara si ejerciera el derecho a medias? ¿Quisiera que sus hijos tuvieran profesores a quienes no los entusiasman mucho los niños? Tampoco valdría la pena seguir a un Salvador que lo salvó a medias. Afortunadamente, Jesús no lo hizo a medias. «Se acercaba el tiempo en que Jesús había de ser recibido arriba, así que resolvió con firmeza dirigirse a Jerusalén» (Lucas 9:51).